Queridos internautas:
¡Sean bienvenidos a nuestra página! Después de los momentos de pandemia tan complicados que hemos vivido y seguimos haciéndolo, todos estamos ansiosos de regresar a la normalidad en múltiples aspectos de nuestras vidas y uno de ellos que es primordial: nuestra vida sexual.

Aquí hablaremos de forma abierta, explícita, sencilla nuestra vida sexual; cómo vivirla plenamente, cómo hacer frente a las insatisfacciones, disfunciones y desencuentros que se nos presentan en la vida; pues en torno al tema hay un sinfín de mitos, falsas creencias y malas interpretaciones que, en lugar de fomentar nuestra la salud sexual, nos la complican.

Reflexionando sobre nuestras relaciones en tiempos de COVID-19, los estudios indican que impactó de distintas formas y aspectos en la vida de las personas, las relaciones interpersonales y, por supuesto, la sexualidad. Así que si hoy estás leyendo este artículo seguramente te verás reflejado en uno o más aspectos descritos en él. 


Te compartimos los hallazgos de algunos estudios realizados para descubrir los efectos de la pandemia en la vida sexual de las parejas e individuos:
Según las encuestas reportadas, compartir el espacio de manera ininterrumpida ha sido uno de los retos que la pandemia ha traído a las parejas que viven bajo el mismo techo, ya que han disminuido o desaparecido los espacios privados y aumentado el mutuo monitoreo de las actividades, dando pie al hostigamiento hasta limitar la independencia. Se reportó que, a mayor nivel de violencia sufrida en la pareja, la conducta sexual disminuye a la par que aumenta la depresión, estrés y ansiedad.

Las limitadas interacciones con amistades, familia, colegas u otros círculos sociales, incrementó las necesidades afectivas y la exigencia hacia la pareja para satisfacer las gratificaciones a la cuales no se tenía acceso en el trabajo, escuela o calle, haciendo que la demanda de atención se concentrara hacia una sola persona.
Y en ese proceso, es posible que muchas personas se encontraran con sentimientos ligados a la depresión, melancolía o frustración, lo que puede generar conflictos en la pareja en temas donde nunca los había, como en la cama. Las encuestas arrojan que muchas parejas vivieron tensiones o conflictos, siendo las mujeres quienes reportaron vivirlo con mayor frecuencia.

Curiosamente, los adultos jóvenes informaron más tensiones o conflictos de pareja, seguidos por los adultos medios y finalmente los adultos mayores; lo que nos hace reflexionar que las parejas con más años tienen una mayor habilidad de mantener su bienestar y mejoraron sus experiencias durante cualquier situación. 


¿Cómo fue en tu caso, querido lector? ¿Te identificas con estos datos? Si resumimos hasta ahora, las razones más sobresalientes de los conflictos debido al confinamiento fueron: el estrés, la tensión, el malestar por el uso excesivo del celular y computadora, así como la falta de temas y novedades para conversar, diferencias frente a lo que es correcto o incorrecto hacer durante la pandemia, entre las más importantes.
Es evidente que la situación de confinamiento ha marcado un gran cambio en la dinámica de prácticamente todos los individuos y las parejas.
La cuarta parte de las personas entrevistadas coincidió que los conflictos o tensiones vividas con su pareja los hizo considerar la separación o divorcio como solución, lo cual demuestra que estas situaciones ya venían gestándose tiempo atrás, se agudizaron y detonaron debido a la pandemia.


La sexualidad es un aspecto central de la vida de los individuos que puede verse modificado por dinámicas sociales y, en este caso, por el confinamiento debido a la pandemia. Al principio de ésta, en algunos países de Europa se rumoró que luego de nueve meses de confinamiento, habría un boom de nacimientos por una intensificación de la actividad sexual en el encierro (Infobae, marzo, 2020). Estos pensamientos se hicieron fuertes ya que de manera histórica el ser humano ha puesto la sexualidad al centro creando un mundo hipersexualizado que no necesariamente corresponde con la realidad.


Para los adultos mayores, la práctica sexual permaneció igual que antes del confinamiento, dato que decreció para los adultos medios, mientras que para los jóvenes, esta disminución solo fue en menos de la mitad de los encuestados.
Igualmente, se destaca que los que tienen más de diez años juntos responden tener más energía, tener más tiempo y estar más cansados, mientras que los de menos de diez años juntos conversan más sobre su vida sexual y exploran prácticas sexuales nuevas. Es evidente que, así como el grupo de jóvenes es el más afectado en su vida sexual, al mismo tiempo es el que más relevancia le otorga concediéndole atención y creatividad.


En cuanto a la conducta autoerótica (masturbación), alrededor del 40% no reporta cambio, mientras que el 31% reporta disminución y, entre los participantes que viven solos, se recalca un aumento en su actividad en comparación con la vida antes del confinamiento. De igual manera, el uso de la pornografía ha aumentado entre el 36.8% de los hombres, siendo el cambio más notable.

​La práctica de las videollamadas sexuales y el sexting ha aumentado entre los hombres y las mujeres (37.7% y 39.3% respectivamente). Este aumento es más notable entre los participantes que viven con su familia y las y los que viven solos.
​También, los participantes de ambos sexos reportaron que durante el confinamiento sufrieron problemas de disminución de deseo sexual y para excitarse en comparación con el periodo anterior.  Otro tipo de problemas sexuales reportados no se acompañaron de un incremento significativo con respecto a antes del confinamiento.


Se observó que, entre las personas que sí sufrieron un cambio en su vida sexual, los temas negativos que más sobresalieron fueron: la disminución de la privacidad en primer lugar; en segundo, el aumento del estrés; en tercero, mayor cansancio y, en cuarto, el nunca poder estar solos.
​En contraste, los cuatro temas destacados en cuanto a cambios positivos fueron: tener más tiempo en primer lugar; segundo, conversar sobre la vida sexual; tercero, tener más energía y, cuarto, explorar prácticas sexuales nuevas. De esta manera, es posible que cuando la pareja se encuentre sola y encerrada, se permiten mayores espacios de convivencia y diálogo, principalmente para las mujeres que significa mayor disfrute como complemento a la práctica sexual.

​El confinamiento necesario ha modificado la vida sexual de los encuestados, creando un porcentaje importante que ha disminuido la frecuencia de sus encuentros. El cambio no es uniforme y parece depender de las condiciones de convivencia y de otras situaciones ya antes mencionadas como la conducta sexual, siendo un buen indicador de la presencia de otros problemas como violencia en pareja, depresión o ansiedad. Es recomendable verificar si la disminución en la vivencia del erotismo está relacionada con estos temas y así tratarlos oportunamente.
​Queridos amigos, ¿Cómo les fue a ustedes durante la pandemia?

​Referencias

​https://doi.org/10.32870/eees.v28i78-79.7206
​https://www.amssac.org/sexualidad-y-covid-19-resultados-de-la-encuesta-amssac/

https://www.who.int/teams/sexual-and-reproductive-health-and-research/areas-of-work/sexual-reproductive-health-and-rights-in-health-emergencies/covid-19