“Había miles de aromas en su ropa. Olor a arenapiedra, musgo. Aún el de la salchicha que había comido semanas antes. Solo faltaba un olor, el suyo.”  El perfume: historia de un asesino. Patrick Süskind


El sentido del olfato, al igual que el sentido del gusto, es un sentido químico porque detecta compuestos químicos en el ambiente y funciona a distancias mucho más largas que el sentido del gusto.

El sistema límbico es una red de estructuras conectadas entre sí que se encuentra cerca de la parte media del cerebro y está conectada con el sistema nervioso central. Estas estructuras “trabajan en conjunto para tener efecto en un amplio rango de comportamientos que incluyen las emociones, la motivación y la memoria.” (Athabasca University, Tutoriales Avanzados de Psicología y Biología). 

El sentido del olfato de los seres humanos no es tan desarrollado como el del reino animal, particularmente el de los perros, cuya capacidad olfativa es muy superior; sin embargo, no es un factor que los seres humanos dejemos a un lado, pues cada que podemos, intentamos descifrar y disfrutar de los olores que nos gustan, y de ser posible, evitar los que nos desagradan.

Los olores y especialmente los corporales, son un aspecto fundamental de la interacción de las personas, porque de la misma manera en que pueden incitar y estimular, también son capaces de convertirse en inhibidores del deseo, la excitación y el orgasmo.
La forma en cómo nos olemos y cómo huele el otro, es un aspecto relevante en el caso que nos dispongamos a tener un encuentro sexual con nuestra pareja o con la persona con la que apenas estamos conociendo.

Ingelore Ebberfeld, de la Universidad de Bremen, en Alemania, realizó un estudio en el que se pretendía conocer la relación entre los olores y la atracción sexual.

¿Qué función desempeñan los olores agradables y desagradables en la relación sexual humana? 

La encuesta mostró que, los olores corporales desempeñan un papel significativo en la comunicación sexual, pueden proporcionar un impulso para la actividad sexual y también ponerle fin.

El 48,4% de los entrevistados respondieron que fueron estimulados sexualmente por el olor corporal de su pareja. 

El 8,8% de los hombres y el 5,5% de las mujeres informaron que por lo menos una vez habían recurrido a la ropa anteriormente usada por sus parejas como un medio de estimulación sexual.

Por otro lado, un 80% de las personas que participaron en el estudio alegaron que el mal aliento es el peor enemigo al momento de una relación sexual.

Según los encuestados, los olores más estimulantes son: el corporal sin perfume (48 %), el de las axilas (23 %) y el del pecho (21 %). El 45 % de las personas aseguró sentirse estimulado sexualmente por el olor de un cuerpo perfumado, mientras que el 31 % refirió el olor íntimo.

Casi la mitad de los encuestados reconoció que se excitaba debido al olor corporal de sus parejas.

El estudio también concluyó que los olores muy intensos resultaban molestos y reducían el deseo sexual.

 ¿Qué partes del cuerpo emanan olor perceptible?

Podemos distinguir entre los olores del sudor de hombres y mujeres al igual que entre los olores frescos y rancios. De hecho, los hombres pueden distinguir entre los olores vaginales según las diferentes fases del ciclo menstrual. 

La percepción de los olores puede ser tanto consciente como inconsciente, y puede conducir a reacciones conscientes como inconscientes. Algunas de estas reacciones son involuntarias. Por ejemplo, los olores masculinos y femeninos pueden influir en los procesos hormonales, es decir que pueden, hasta cierto punto, regular los periodos menstruales. 

Hay investigadores que hacen comparación directa con las denominadas feromonas que regulan el comportamiento sexual en los animales y, de hecho, tales feromonas han sido también encontradas en los seres humanos. Sin embargo, ya que los seres humanos experimentamos un proceso complejo de socialización, no es tan comparable.

El 76,4% de los hombres y mujeres elegidos se sintieron sexualmente estimulados por ciertos olores de distintas fuentes, pero, ¿cuáles son estos olores?

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Hay una diferencia significativa con el tercer olor entre hombre y mujeres: el 26,0% de las mujeres nombran el "olor corporal después del coito" (hasta muchas horas después) como el tercer más estimulante, mientras el 43,4% de los hombres nombran el "olor de los genitales" en tercer lugar. Por lo que, para la estimulación sexual, los olores genitales son mucho más importantes para los hombres que para las mujeres. 

Olores naturales vs olores artificiales

Todos tenemos un olor propio. Este olor incluso es más fuerte que de nuestros parientes más cercanos, los monos. El olor es diferente en la cabeza que en las axilas o en los pies. Las mujeres esparcen un olor diferente al de los hombres. Cada persona tiene su olor individual, que es tan único que un perro es capaz de identificar a un mellizo que se encuentra en un grupo de personas, solamente por su olor. Actualmente tratamos de disimular este olor natural mediante una cierta higiene corporal y generalmente perfumando el cuerpo con fragancias agradables. 

¿Cuál es la razón para este comportamiento? ¿Qué papel juegan las fragancias, sobre todo en el campo de la sexualidad? 

La necesidad de "oler mejor" mediante sustancias odoríferas "no naturales", está relacionada con el intento de evitar olores que son percibidos como desagradables. Y los olores que se desarrollan naturalmente en el cuerpo, por lo general son percibidos como desagradables. 

Con ese fin, algunas mujeres tienden a veces a usar tanto perfume que son capaces de echar a perder a los demás el deleite de una cena.

El 80,1% (346) de las personas encuestadas declaraban usar perfumes o colonias. 

Igualmente, las mujeres son quienes  usan fragancias con mayor frecuencia en comparación con los hombres entrevistados:

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La aplicación de desodorantes es una posibilidad para impedir la emanación de olores corporales que pueden ser desagradables, por lo que la mayoría de la población prefieren usarlos.

Un 74.1% (320) de las personas entrevistadas declararon utilizar desodorantes o jabones perfumados y son las mujeres las que utilizan estos productos con mayor frecuencia (77.3%) comparado con los hombres (68.6%). Las razones principales por las que se usan estos productos son: "porque el olor a sudor me molestaría a mí mismo/a", o "porque podría molestar a otros".

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En cuanto al uso de fragancias se mencionan diferentes factores: en primer lugar, está la necesidad de "oler mejor", y en segundo lugar el deseo de "resultar más atractivo". 

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Olores e higiene.

La falta de higiene corporal es uno de los aspectos que más impacta entre las personas que se acercan: desde no asear adecuadamente las partes íntimas hasta no ducharse con regularidad, son acciones que pueden alejarnos de la persona que queremos conquistar.
El erotismo también pasa por la higiene pero no necesariamente por el olor artificial; no hay que ser obsesivos en procurar cambiar los olores naturales que tienen los órganos genitales que, de estar sanos, emanan un olor único que es agradable y eróticamente estimulante para muchas personas.
Hay que aclarar que cualquier olor desagradable o repulsivo, normalmente indica mala higiene o procesos infecciosos, por lo que no habrá manera de disimularlo con aromas artificiales: en estos casos, es recomendable visitar a un especialista. 

Los olores desagradables pueden incomodar tanto a quien lo emana, como a quien lo percibe, generando una desconexión erótica difícil de disimular.
Hay partes del cuerpo muy susceptibles a oler mal como la boca, las axilas, los pies, los genitales y el cabello, que requieren de nuestra atención todos los días, es por eso que muchos amantes deciden ducharse antes de tener una relación sexual (y tal vez aprovechar la regadera para iniciar el juego sexual) o al menos higienizar las partes “cruciales” que pueden oler mal.

Para concluir, está demostrado que las prendas íntimas muy entalladas, sintéticas y las tangas impiden la adecuada transpiración de la zona genital femenina, pudiendo causar mal olor, cambios de pH e infecciones, por lo que es recomendable usarlas lo menos posible o bien usar prendas de algodón y al dormir, quitársela. 

En el caso de los hombres es recomendable usar ropa interior de algodón, sueltos y no de fibras sintéticas entalladas.


Referencias:

  1. Ebberfeld, I. Botenstoffe der Liebe: über das innige Verhältnis von Geruch und Sexualität. 2005

  2. https://www.tsbvi.edu/seehear/summer05/smell-span.htm

  3. https://www.yumpu.com/es/document/view/6139201/sexo-y-olor-ensayos-del-archivo-uned